El campus de la Universidad Estatal de California en Northridge (CSUN) se llenó de color, música y tradición el 28 de octubre durante la celebración del Día de Muertos. Organizado por Associated Students (AS), el evento ofreció a los estudiantes un espacio para acercarse a esta tradición mexicana, recordar a sus seres queridos y conectar con sus raíces mediante el arte, la gastronomía y la música.
El Día de Muertos es una celebración de origen prehispánico que, con el paso del tiempo, incorporó elementos de la fe católica. Esta festividad fue proclamada Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) el 7 de noviembre de 2003. A través de los altares, las fotografías, las velas, las flores de cempasúchil y los alimentos, las familias mexicanas mantienen viva la memoria de quienes ya no están físicamente, pero continúan presentes en sus recuerdos.
Una de las actividades que atrajo a los estudiantes fue la decoración de velas. Con plumones, calcomanías y otros materiales, los participantes personalizaron velas blancas para incorporarlas a sus altares como homenaje a sus seres queridos.

Para Max Palacios, estudiante de la licenciatura en Gestión y Desarrollo Turístico, la actividad representó una oportunidad para expresar su creatividad y acercarse a su herencia mexicana.
“No tengo mucha conexión con la cultura mexicana, aunque soy mitad mexicano, pero este tipo de espacios y actividades me acercan a mis orígenes y a mi legado. Está muy bien que los organizadores hagan este tipo de actividades aquí en el campus y que además sea gratuito”, comentó Palacios.
Las velas también dieron forma a recuerdos personales. Milan Acosta, estudiante de la licenciatura en Estudios Urbanos, compartió que su creación tenía dos destinatarios especiales.
“Estoy aquí haciendo esta vela para mi abuelo y mi perro, que fallecieron hace cuatro años”, señaló Acosta.
Por su parte, Cathy Barba, estudiante de la licenciatura en Diseño de Modas, encontró en la actividad un espacio para recordar y expresar sus emociones. Con lágrimas en los ojos, explicó que había acudido para rendir homenaje a su abuelo y a su gato.
“Estoy aquí esta mañana haciendo esta vela en honor de mi abuelo y mi gato. Pero también es muy raro encontrar espacios como este, donde uno pueda venir a sentarse, hacer arte, pensar y sentirse triste. Estos espacios son muy buenos porque me permiten pensar en mi abuelo, en mi gato y me hacen sentir bien por el solo hecho de estar aquí pensando en ellos”, compartió Barba.

Además de decorar velas, los asistentes pudieron participar en una sesión de maquillaje artístico inspirado en las catrinas, a cargo de Artistic Los Angeles, proyecto de Karaina Konupek, exalumna de CSUN. Konupek transformó los rostros de los estudiantes con diseños coloridos que evocaban una de las figuras más reconocidas del Día de Muertos.
La gastronomía también formó parte de la jornada. Los estudiantes disfrutaron de esquites preparados por LocoLotes, acompañados de mayonesa, chile y queso. Asimismo, Chicas Braidz, del Valle de San Fernando, ofreció trenzados de cabello con listones que añadieron color a los atuendos de los participantes.
Por la tarde, la música de banda de Los Negrete Fam animó el cierre de la celebración y puso a bailar a algunos de los asistentes.
Entre velas, colores y canciones, la jornada reunió distintas maneras de vivir el Día de Muertos. Para algunos estudiantes fue una oportunidad de acercarse a sus raíces; para otros, un momento para detenerse, recordar y compartir el duelo en compañía de la comunidad universitaria. Conforme transcurrieron las horas, la explanada de CSUN se convirtió en un espacio donde la alegría de la celebración convivió con la memoria de los seres queridos.
